A estas chicas les gusta el cine, les encanta. Se dejan los cuartos en ir allí y en comprar DVD's originales (Lunaeva: No crees que está exagerando. Tenshi: Realmente sólo una de esas cosas es mentira.) Bueno, que algunas veces hasta se quedan calladas en el cine, sin embargo lo normal es que le añadan diálogos o destrocen la película directamente. Son varias ya las "víctimas" de estos cerebros de funcionamiento dudoso. Una de esas películas es la superproducción Troya (Lunaeva y Tenshi: Héctoooooooooooor. Ejemp, no podemos evitarlo.) Mientras las chicas silban, dejaré aquí la primera parte de esta parodia.
No voy a esperar que les guste, me conformo con que no cierren el blog.
TROYA:LA ESTÚPIDA HISTORIA.
Todo tiene un origen... aunque todavía no sé cuál es.
En los tiempos en que Agamenón era rey, su capullo hermano que correspondía al nombre de Menelao se había desposado con una cacho rubia que ni pa' qué llamada Helenna. La angelita, que no llevaba más ropa que una simple sábana amarrada con broches, asistía a fiestas y fiestas que su marido organizaba en su sencillo y humilde palacio de 15 plantas, 20 salones, 50 habitaciones y 30 cuarto de baños.
En estas, que el idiota de Menelao invita a los impresionantes troyanos Paris y Héctor, por eso de que están de buen rollito con los de Troya, a una fiesta privada, donde hay mucho gorra por ahí suelto y solo van a jalar como cerdos... En fin, a lo que iba yo contando, estaban esos dos morenazos hablando con unas copitas de más, y Paris se fija en la tremenda rubia que estaba por allí sola. La pobre, estaba super triste, pues veía como el feo de su marido encima le ponía los cuernos delante de sus narices, aunque a juzgar mejor su cara, parecía que en vez de tristeza, había una sonrisa de oreja a oreja, y una mirada de estar diciendo: ay q bien, q esta noche se la monta con otras y a mi ni me toca...
Paris le da un codazo a Héctor y le señala al bombón, y va y le dice el muy bruto:
-joder, tío, mira peazo de hembra tenemos ahí enfrente. Tiene unos cachos melones que si no fuera por la mini sabana que tiene puesta, se le caerían hasta el ombligo.
-Anda cacho salvaje, no seas obrero, y no veas a las mujeres como objetos sexuales. Pero, ¿tú te has visto? si pareces un puto gay, no sé ¡¡¡cómo demonios se fijan en ti!!!
-Pues tú menos, te has visto, macho. Que tienes unas cacho orejas que ahorita te echas a volar.
Héctor lo mira, pero antes de pegarle un buen piñazo, lo piensa mejor, y se va a buscar otra copa. Paris se queda allí mirando a la rubia, relamiéndose y babeando como un cerdo, y le echa un guiño a la griega cuando se da cuenta de que la está mirando. Entonces se decide a atacar a la presa, y llevando otra copa para ella, le dice al oído:
-Eeeeey, rubiaaaa, por qué no vamos tú y yo a algún sitio donde haya menos ruido para hablar...
-Si hombre, lo que me faltaba, ¿por qué no me dices directamente que quieres tema conmigo?
-Bueno, si quieres que sea directo...
La rubia lo abofetea, y se marcha a su cuarto. Paris no duda en seguirla, pensando que es una pista, y empieza a subir. Después de 16964 escaleras, ya agotado y sediento como un perro, aparte de pensar que ya podían haber puesto un ascensor, encontró a la rubia en el cuarto, con la puerta entreabierta...
-Chachaaaaaaaaaaa...con tanta escalera tienes que tener un culo más duro que la cabeza de mi padreee-habló tan barriobajeramente como pudo, el joven príncipe de exquisita educación.
- ¿Y tú eres un guerrero? Psss...el pobre Príamo entre el borracho de tu hermano y el enclenque que eres tiene que andar loco , ya-dijo la rubia mientras se quitaba la poca bisutería que tenía arriba, tras media hora y 3 kilos menos se quitó todos los abalorios.
-Mira, rubia, vamos a dejar de charleta que tengo la lengua como una lija de la sed, y vamos al filete-decía Paris mientras abrazaba delicadamente a Helenna.
-Cuoñooooo!!!!!¿Cuántos brazos tienes? Cacho pulpo-le arreó otro bofetón que dejó al príncipe inconsciente en el suelo.-Joder, mira que las clases de taekwondo funcionan...Tsss pibeeee...Despiertaaaa-gritaba mientras zarandeaba ligeramente a Paris, que se estaba poniendo verde del mareo.
-Paraaaaaa, rubiaaaaaaa, que parece que voy en la montaña griega (es que el ruso en aquellos tiempos no se hablaba)-gritaba histérico el príncipe.
-Uys... Si estas despierto ya-decía Helenna con un cierta risa maliciosa (muhahahaha)-no me había dado cuenta.
-Si bueno, lo de que no te habías dado cuenta lo dudo mucho, pero en fin, ya que estamos tan cerca de la cama, ¿¿¿por qué no cedes un poco y tenemos una noche llena de pasión y de gozo???
-Pero mira que eres un pesado, compadre, mira, yo creo que las mujeres se acuestan contigo por lo pesado que eres, agotas la paciencia de una.
Helenna le da un empujón al Paris, que cae justo en el centro de la inmensa cama de 4 m x 4, y quitándose la mini sábana, que más que nada parecía un adorno, pues no tapaba nada, le dijo provocativa y disponiéndose a realizar el salto del tigre:
-Hala tío, accedo a tus ganas de una noche salvaje, porque no tengo otra cosa mejor que hacer, así que prepárate a ser un hombre esta noche.
Y ahí estaba Paris, babeándose otra vez, y con una falda un poco subida por la emoción (ejeeemp) y preparado para recibir a aquella tigresa rubia.
CONTINUARÁ...(desgraciadamente)